El espectáculo debe continuar Esta leyenda del boxeo hace su entrada triunfal entre los vítores del público. Un campeón de bravuconería que rezuma sex appeal. ¿Su mejor baza? Una nueva eau de parfum intensa, con una pegada aún más sexy y escandalosa. Observando sus puños, el público contiene la respiración. Los muros se derrumban. Los sentidos se agitan. Y, por supuesto, este apuesto atleta lo interpreta con brillantez. Fíjense en su estuche teatral y su torso lacado en negro. Listo para noquearte con la primera pulverización de esta fragancia amaderada ambarina. Sobre músculos abultados: geranio adictivo, sándalo y haba tonka. Una actuación de alto voltaje hasta su victoria.