Prada Black, la primera Eau de Parfum de la familia Prada Luna Rossa, se inspira en la emoción de la exploración urbana, del sobrecogimiento que uno siente al descubrir una nueva faceta de su propio paisaje cotidiano. La inspiración de la esencia puede describirse como ese momento de reflexión antes de girar para abordar la ciudad insaciable; es el delicioso espacio entre el trabajo y el juego. Es el momento en que una semana de trabajo satisfactoriamente completada termina de manera oficial, cuando la ciudad parece cobrar vida. Como un vivaz núcleo lleno de posibilidades y peligros, los detalles dulces burbujean sobre la faceta amaderada ambarina, creando así un efecto cautivador y confuso. Vigorosa al principio, las notas de bergamota y angélica rematan su carácter, mientras que el corazón de pachulí y cumarina da paso a una base con carácter. El hombre Prada Black se describe a menudo como un hombre magnético, en busca de un estilo sofisticado para cada situación, sin importar el nivel de formalidad de sus planes.